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“Los laboratorios son recursos escasos y muy caros en las ingenierías y que se emplean muy pocas semanas al año- explica Francisco Manuel Sánchez Moreno- Nuestra idea era hacer éste accesible a través de la web, desde donde se puede teleoperar todo”. Este profesor de la facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Madrid, ha ideado un sistema que aplica a la Astronomía los métodos colaborativos de la segunda generación web; aquella que ha dado lugar a servicios tan populares como los wikis, los blogs o las redes sociales, como Tuenti o Facebook.
La diferencia se encuentra en que el usuario de Ciclope Astro, además de aportar contenido a la página, dispone de una herramienta para experimentar a través de la Red. Dentro de la cúpula del Campus de Montegancedo, situado en Boadilla del Monte, un telescopio de 10” apunta día y noche a las estrellas. Gracias a esta lente y a otras cuatro de distintas focales –incluída una especialmente diseñada para la observación solar- el internauta puede convertirse en astrónomo durante un máximo de 20 minutos, con posibilidad de repetir la experiencia según vayan rotando los turnos.
El manejo del telescopio será compartido entre los usuarios de la página en función del sistema de reputación llamado Karma, que permite a los usuarios más activos disfrutar de más tiempo de empleo de la lente. Con un monitor sencillo, puede rotarse la posición del telescopio, así como ajustar el zoom a la distancia deseada.
Y es que la astronomía es una ciencia para la que el trabajo del investigador ‘amateur’ puede ser especialmente útil. “No hay astrónomos en el planeta suficientes para analizar todos los resultados y observar cada rincón del universo”, explica el profesor. “Y muchas veces no hacen falta grandes conocimientos científicos, sino sencillamente sentido común”, añade. “Conocí a un señor que era calderero y hacía seguimiento de cometas. El tío todas las noches dormía poquísimo, se tiraba hasta las tantas, calculaba las trayectorias y las reportaba a la NASA”, relata.
Por ello, otro de los objetivos de esta iniciativa es el de ir creando una base de datos con los hallazgos y las experiencias de los participantes. “Nuestra idea es hacer una wikipedia de la investigación”, asegura Sánchez Moreno.
Aunque inmerso en una continua lucha por la financiación de su proyecto, el equipo de Sánchez Moreno realizará, tras su escala solar, una serie de tours a través del universo. Los ‘viajeros espaciales’ podrán recibir clases virtuales para solucionar todas las dudas que se les presenten. Los requisitos para embarcar, cualquier ordenador con conexión a Internet y curiosidad por escrutar la inmensidad sobre nuestras cabezas. Como concluye Sánchez Moreno, “de cualquier objeto celeste que comentemos no sabemos nada. La cantidad de cosas que quedan por descubrir son infinitas”.