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En este sentido, Giménez destacó que la ciencia debe trabajar en la obtención de cinco retos imprescindibles: el tecnológico, el de la habitabilidad, el de la utilidad, el de la exploración y el del conocimiento. Este último es, a juicio de Giménez, el más importante: “No se trata sólo de ver que es lo que hay en el exterior, sino además comprender la física de nuestro entorno”, afirmó.
El Sputnik 1 fue el primer satélite artificial del mundo que se lanzó al espacio, propiedad de la Unión Soviética. Corría el año 1957, con las dos superpotencias mundiales en plena guerra fría y el miedo a una posible catástrofe armamentística presente a cada momento. Estados Unidos no tardó en responder a los avances de los rusos, dando comienzo a la conocida ‘carrera espacial’ entre los dos bloques. Así, apenas un año más tarde, Eisenhower fundó la NASA.
Pero si hay una fecha que está marcada en el calendario por suponer un antes y un después en la historia de la exploración espacial, es el 20 de julio de 1969, día en que por primera vez un hombre, Neil Amstrong, pisó la Luna. Sus palabras, “Este es un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad” fueron escuchadas por millones de personas emocionadas en todo el mundo. “A la Luna se llegó muy rápidamente, sin embargo, no se volvió. Su exploración volvió a comenzar recientemente”, explicó el director del Centro Astrobiológico.
El programa Aurora, de la Agencia Espacial Europea, tiene como uno de sus objetivos fundamentales la búsqueda de vida en el Sistema Solar y el envío de personas al Planeta Rojo. Pero para ello, es necesario enviar sondas robóticas que recopilen información detallada acerca de las condiciones que encontrarán los astronautas que lleguen después.
Ahora, el programa Aurora tiene previsto el envío de dos misiones robóticas: ExoMars, que colocará un rover -robot- en la superficie del planeta, y Mars Simple Return que, gracias a la colaboración internacional, traerá muestras marcianas a la Tierra para su posterior análisis.
Centro de Astrobiología (CAB)