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Madrid años 20
Madrid años 20
Sara Medialdea

¿Son imaginaciones mías o Madrid se está convirtiendo en algo muy parecido al “Chicago años 20” que nos pintan en las películas? Raro es el día en que no nos desayunamos con un muerto en una reyerta, tiroteado o por una paliza. Las riñas hoy en día, si no son con arma blanca, parece que ni suceden. Hay demasiados delitos en los que toman partido personas armadas. En los últimos diez días, sin ir más lejos, un chaval acuchilló a otro a las puertas de su colegio; un señor fue tiroteado por un sujeto que intentó robarle; y un hombre degolló a otro a la una y media de la tarde casi en pleno paseo del Prado.

La violencia doméstica también sigue creciendo, pese a todas las campañas y la presión social contra los agresores. De hecho, tengo la ominosa sensación de que las noticias que se publican, radian o televisan sobre este tipo de hechos tienen un pernicioso efecto imitación.

A los que algunos podrían llamar los “crímenes del sector” –por ajustes de cuentas, peleas entre bandas, etcétera-, que alarman pero menos –nos sentimos más distanciados-, estan aquellos otros de los que cualquiera puede ser víctima. Estos son, precisamente, los que nos asustan, porque todos nos vemos reflejados en ese vecino que hace apenas unas horas fue tiroteado cuando intentaban robarle.

Día tras día, se repiten las noticias: robos con violencia en la calle, cogoteros a la puerta de las sucursales bancarias, atracos salvajes en joyerías que muchas veces terminan con los encargados de la tienda heridos o algo peor, bandas hiperviolentas que penetran en viviendas cuando sus moradores están dentro y no sólo les roban, sino que les agreden o intimidan de la peor de las formas… Puede que simplemente estemos mejor informados que antes, pero también puede ser que estén ocurriendo más delitos. En cualquier caso, la alarma está  ahí. Acabar con la sensación de inseguridad es casi tan importante como terminar con el delito.



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