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La huelga general contra Aguirre
La huelga general contra Aguirre
Nino Olmeda

El secretario general de UGT-Madrid, José Ricardo Martínez, aprovechó un acto conmemorativo del centenario de la Casa del Pueblo de la capital para torear en un coso político, ansioso de agitar la bandera contra las maldades de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a la que acusó de dirigir y organizar el sector más neoconservador de la derecha radical. Primero denunció los ataques de Aguirre y los suyos contra los sindicalistas, liberados y sin liberar, por el cruce de acusaciones tras las actuaciones, algunas de ellas descontroladas, de los comités de recepción sindical que recibían al consejero de Sanidad, Juan José Güemes, en su recorrido por los hospitales públicos de la región.

Después arremetió contra las políticas privatizadoras de la Administración regional, por su liberalismo en materia económica. Dio caña a la mandataria madrileña y advirtió que, si sigue por el mismo camino, UGT impulsará una  huelga general contra Aguirre y contra el PP de Madrid por alejarse demasiado de las posturas centradas y moderadas que representa la otra derecha, la de Mariano Rajoy.

José Ricardo Martínez, que tiene un extenso conocimiento de la realidad política madrileña y que siempre ha apostado por los distintos candidatos del PSM para sustituir a Esperanza Aguirre, sabe que sus desencuentros con la Comunidad de Madrid tienen más que ver con pasados odios que con cuestiones meramente sindicales, por lo que ha preferido mirar, antes de soltar su capote dialéctico, al púlpito de la clase política, en la que todos coinciden a pesar de sus diferencias programadas, con el objetivo de que su propuesta de huelga general entre a formar parte del debate político regional  y que el caldo de cultivo lo creen los demás. Este tema ya está en manos de los que pueden anular o potenciar el brillo de esta propuesta.

La portavoz de IU, Inés Sabanés, sin entrar en el anuncio de UGT, dijo que hay condiciones más que de sobra para movilizarse contra las políticas de Aguirre y destacó que también sería necesario un frente de rechazo común entre la oposición sindical, política y social. Este toque de atención va dirigido al  PSM por su golpe de responsabilidad y seguimiento de la posición del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero de no votar en contra de los presupuestos de Aguirre por muy perniciosos que sean, según ellos mismos.

La lideresa del PSM en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, también habló de la propuesta de UGT, dijo que José Ricardo no quiere convocar ninguna huelga, que la presidenta se lo merece y que no se pronuncia sobre la conveniencia o no de una jornada de absentismo laboral para detener las maldades de Aguirre.

Hasta el PP se pronunció sobre el acto de UGT, a cuyos líderes preguntó si las condenas judiciales contra el jefe del PSM, Tomás Gómez, por violar los derechos sindicales de algunos empleados del Ayuntamiento de Parla cuando era alcalde,  le parecen un ejemplo a seguir. Aclaró que su partido no quiere acabar con la figura del liberado sindical, sólo con las actuaciones que no están contempladas entre sus funciones normales.

José Ricardo Martínez puso la huelga general en el ambiente, a la  espera de la respuesta de unos y otros. Si se produce la huelga y todo sale bien, algo le caerá en el reparto de bienes por parte del padre de la familia socialista. Si las cosas salen mal y nadie se engancha a movilizarse para parar las maldades de Aguirre, el líder de UGT no habrá quedado ni bien ni mal, sino todo lo contrario, y toreará en otro festejo político.



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