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El Metro huele a flamenco en septiembre. Desde hace tres años el comienzo del curso coincide con la celebración de la Cumbre Flamenca de la Comunidad que se ha convertido ya en un "clásico", a ojos de su organizador Roberto Azorín, quien asegura que a muchos artistas empieza a interesarles esta cita en su agenda. Lo demuestra el cartel que en estos tres años ha exhibido la Cumbre, en el que figuran cantaores y bailaores de la talla de El Capullo de Jerez, El Lebrijano, Tomatito, Manuela Carrasco, María Pagés y, este año, José Mercé, Carmen Linares, Antonio Carmona, Aurora Vargas, Pansequito y El Güito.
Buscaron un lugar -la estación de Nuevos Ministerios- y a los artistas invitados. "Fue un punto -dice-. Nos costó mucho organizarlo y convencer a estas figuras del flamenco de acudir a un acontecimiento como éste, porque el Metro no es un lugar muy común, y nos desbordó la respuesta del público". Con la experiencia del primer año, la segunda edición de esta Cumbre contó con mayor seguridad y organización. "Pensamos que no había que concentrar a todo el mundo en un hall y colocamos más pantallas por el vestíbulo, de modo que los espectáculos se pudieran contemplar desde diversos lugares, no sólo a pie de escenario", igual que ocurrirá este año.
José Mercé, "encantado"
Para Pansequito -pareja artística y sentimental de Aurora Vargas- cantar en el Metro es "una experiencia nueva y sorprendente" de la que espera "mucho". Cree que esta es una de las cumbres con más caché, por los artistas que le acompañan en el cartel". Cuando se le pregunta que qué cree que tienen en común el metro y el flamenco responde: "Eso quisiera saber yo, vamos a verlo con esta nueva experiencia".
mente garantizado. "Para esta cumbre tuvimos una idea muy original que no pudimos llevar a cabo, y que era organizarla en una túneles vacíos de la estación de Chamartín por los que pasará una futura línea de Metro. Sin embargo necesitábamos un entarimado gigante y no había tiempo ni recursos. Pero no lo descartamos para otra ocasión". Eso será, tal vez, el próximo curso. Pero ahora la Cumbre está a punto de subirse al tren.