Señor director:
Algunos de los que se han enriquecido encareciendo un bien de primera necesidad como es la vivienda intentan ocultarlo y confundir a la opinión pública con cartas a la prensa en las que califican de “zánganos” a sus víctimas, que nos hemos manifestado en toda España reclamando una vivienda digna a precio justo.
Quienes así nos insultan no pueden ser sino tales estafadores, porque ninguna persona en sus cabales puede ignorar que el precio de la vivienda, a pesar de su abundancia, ha aumentado hasta el triple, y más, en pocos años. Nosotros no pedimos pisos gratis, de limosna, sino a un precio honesto, que puede y debe ser muy inferior, hasta sólo una cuarta o quinta parte del precio hoy “normal”, como demuestran los muchos pisos edificados por un constructor de Fuenlabrada de los que han informado estos días los medios de difusión.